tanque de vino de capacidad variable

Tanques de vino de capacidad variable Son tanques de fermentación especializados que permiten a los enólogos ajustar el volumen del tanque según la cantidad de mosto o vino a procesar. Esta flexibilidad es especialmente beneficiosa para lotes pequeños o niveles de producción variables, ya que ayuda a optimizar el espacio y los recursos.
El tanque con tapa flotante CHENMA es una solución innovadora diseñada para satisfacer las diversas necesidades de la vinificación moderna. Este tanque ofrece una gama de características y beneficios que optimizan los procesos de fermentación, almacenamiento y crianza del vino, convirtiéndolo en un recurso valioso para bodegas de todos los tamaños.

Características de diseño del tanque de vino de capacidad variable

Beneficios de los tanques de capacidad variable

Flexibilidad

Los enólogos pueden ajustar el volumen del tanque según las necesidades de producción, lo que permite lotes más pequeños sin necesidad de varios tanques.

Control de la temperatura

Estos tanques facilitan una mejor regulación de la temperatura durante la fermentación, lo que es vital para preservar la calidad del vino.

oxidación reducida

La tapa flotante ajustable minimiza el espacio libre, reduciendo la exposición al aire y evitando la oxidación durante los procesos de fermentación y envejecimiento.

Aprovechamiento del espacio

Al acomodar distintos volúmenes sin necesidad de espacio de almacenamiento adicional, estos tanques abiertos de acero inoxidable ayudan a las bodegas a maximizar su eficiencia operativa.

Tanques de capacidad variable para diferentes tipos de vino

Los tanques de vino de capacidad variable son cada vez más populares para diversos tipos de vino debido a su versatilidad y eficiencia en la gestión de los procesos de fermentación y crianza. Su rendimiento puede variar significativamente según el tipo de vino producido. A continuación, se presenta un resumen de cómo funcionan estos tanques con diferentes variedades de vino:

Control de temperatura: Los vinos tintos suelen fermentarse a temperaturas más elevadas (18-32 °C) para favorecer la extracción de taninos y el desarrollo del color. Los depósitos de capacidad variable facilitan la regulación de la temperatura, lo cual es fundamental para lograr el perfil de sabor y la sensación en boca deseados.

Gestión del sombrero de orujo: Los componentes sólidos (hojas y semillas) forman un sombrero de orujo durante la fermentación. Los depósitos de caudal variable permiten a los enólogos realizar técnicas como remontados o bazuqueos para gestionar este sombrero de forma eficaz, asegurando una extracción óptima de color y taninos sin sobreextracción.

Exposición al oxígeno: Algunos depósitos variables están diseñados para permitir una exposición controlada al oxígeno, lo que puede suavizar los taninos y realzar la complejidad de los vinos tintos. Esta microoxigenación resulta especialmente beneficiosa durante la crianza.

Fermentación a baja temperatura: Los vinos blancos generalmente se fermentan a temperaturas más bajas (12-16 °C) para preservar sus delicados aromas y sabores. Los tanques de capacidad variable pueden equiparse con camisas de refrigeración para mantener estas bajas temperaturas durante todo el proceso de fermentación.

Material de acero inoxidable: Los depósitos de acero inoxidable se utilizan habitualmente para la fermentación del vino blanco debido a su naturaleza no reactiva.

Gestión flexible del volumen: Estos depósitos se pueden llenar parcialmente, lo que permite a las bodegas producir lotes más pequeños sin comprometer la calidad, lo que los hace ideales para bodegas boutique centradas en vinos blancos de alta gama.

Fermentación secundaria: Los vinos espumosos experimentan una fermentación secundaria en botella o depósito para generar carbonatación. Para este proceso se pueden utilizar depósitos de capacidad variable, lo que permite a los enólogos controlar la presión y la temperatura, factores cruciales para lograr el nivel adecuado de efervescencia y complejidad de sabor. Esto es fundamental para conseguir el perfil de efervescencia y sabor deseado.

Gestión de la levadura: La elección de las cepas de levadura es crucial en la producción de vino espumoso. Los depósitos de capacidad variable permiten a los enólogos experimentar con diferentes tipos de levadura y condiciones de fermentación, lo que influye significativamente en el perfil de sabor final.

Facilidad de trasiego: El diseño permite trasegar el vino fácilmente, lo cual es importante en la producción de vinos espumosos para eliminar los sedimentos sin introducir oxígeno.

Intervención mínima: Los vinos naturales suelen basarse en levaduras silvestres y aditivos mínimos. Los depósitos de capacidad variable pueden respaldar este enfoque, ya que permiten a los enólogos controlar los factores ambientales a la vez que promueven el crecimiento de las poblaciones de levaduras autóctonas.

Control: La posibilidad de controlar la fermentación de cerca sin abrir el depósito reduce la exposición al aire, preservando así las características únicas de los vinos naturales.

Flexibilidad en las condiciones de fermentación: Estos tanques ofrecen flexibilidad para gestionar las condiciones de fermentación, como la temperatura y la exposición al oxígeno, lo que puede dar lugar a perfiles de sabor únicos que reflejan el terruño de forma más auténtica.

Proceso de fabricación de VCT de CHENMA

Preparación del material:

Los tanques están fabricados principalmente en acero inoxidable AISI 304, reconocido por su durabilidad y resistencia a la corrosión. Para entornos con mayor potencial corrosivo, también está disponible en acero inoxidable AISI 316L.

Acabado:

El exterior de los tanques de vino de acero inoxidable se puede terminar en varios estilos, incluidos acabados de alto brillo, mate o Scotch Brite, mientras que el interior está pulido según un estándar BA (IIId) para facilitar la limpieza y el mantenimiento.

Control de calidad:

Durante todo el proceso de producción, se implementan rigurosos controles de calidad. Cada tanque de vino de capacidad variable se somete a rigurosas inspecciones para garantizar que cumple con los estándares de seguridad y funcionalidad de la industria. Los tanques se someten a pruebas de hermeticidad e integridad estructural antes de su comercialización.

Soldadura y Montaje:

Las láminas de acero inoxidable se cortan y moldean según las dimensiones deseadas del tanque mediante técnicas de fabricación avanzadas. Esto incluye soldadura láser para crear uniones resistentes y precisas. El fondo del tanque puede ser cónico o plano, según los requisitos de diseño para un drenaje eficaz.

Instalación de componentes:

Tras la fabricación, se ensamblan componentes como la tapa flotante, la junta inflable, los sistemas de ventilación, el fondo cónico y las camisas de refrigeración. La tapa flotante está equipada con un brazo de elevación y una bomba manual de acero inoxidable para facilitar su manejo. Cada componente debe ajustarse con precisión para garantizar su correcto funcionamiento.

Instalación:

Tras la fabricación, el equipo de CHENMA colabora en la instalación de los tanques a medida. Esto incluye la instalación de todo el equipo de procesamiento necesario y la gestión de cualquier trabajo de fabricación in situ. El proceso de instalación está diseñado para optimizar la funcionalidad de los tanques dentro de la infraestructura existente de la bodega, garantizando que los vinicultores puedan beneficiarse inmediatamente de su nuevo equipo.

¿POR QUÉ ELEGIR CHENMA?

Extensión del

Vaciar el tanque

Vacíe completamente el tanque de cualquier resto de vino o sedimento. Esto es esencial para evitar la contaminación durante el proceso de limpieza.

Pre-Limpieza

Enjuague el interior del tanque con agua caliente para eliminar los residuos sueltos. Un sistema de pulverización a presión con cabezal giratorio es ideal para este paso.

Limpieza

Aplique una solución de limpieza adecuada (un limpiador alcalino suave o un limpiador especializado para acero inoxidable) mezclada con agua caliente. Use un cepillo de cerdas suaves para frotar las superficies interiores, prestando especial atención a las puertas de acceso y las juntas. Asegúrese de limpiar a fondo todas las superficies sin usar materiales abrasivos que puedan rayar el acero inoxidable.

Enjuague

Enjuague bien el tanque con agua potable caliente para eliminar cualquier resto de la solución limpiadora. Continúe enjuagando hasta que el agua esté visiblemente limpia y sin olor ni sabor químico.

higienizante

Utilice un desinfectante de grado alimenticio aprobado según las instrucciones del fabricante. Asegúrese de que el desinfectante entre en contacto con todas las superficies del tanque. Si utiliza desinfectantes químicos, enjuague con agua potable para eliminar cualquier residuo, a menos que esté diseñado para permanecer en el tanque.

Enjuague final y drenaje

Realice un enjuague final con agua potable fresca, asegurándose de que no queden residuos. Drene el tanque completamente para minimizar el riesgo de reinfección. Puede ser conveniente conservar una muestra del agua del enjuague final para su análisis microbiológico, si se desea.

Secado e inspección

Deje que el tanque se seque completamente al aire antes de guardarlo o usarlo. Un secado adecuado ayuda a prevenir la proliferación de bacterias. Inspeccione el tanque para detectar cualquier signo de daño o desgaste, especialmente en los sellos y juntas, que deben reemplazarse según sea necesario.

Programa de mantenimiento periódico

Establecer un programa de limpieza de rutina basado en la frecuencia de uso y los procesos específicos de elaboración del vino para garantizar estándares de higiene consistentes.